El Escritorio
Recibe este nombre por su similitud con un escritorio de trabajo físico, convencional. Es decir, cuando nosotros disponemos de una mesa o escritorio de trabajo, generalmente colocamos sobre él todos aquellos elementos que utilizamos con mayor frecuencia en nuestra actividad laboral, todo aquello que queremos "tener a mano".
De la misma forma, el escritorio electrónico de Windows nos permite colocar íconos, que son representaciones gráficas que nos darán rápido acceso a diversos sitios, archivos, programas y utilidades. Estos iconos podemos ordenarlos dentro del escritorio, colocándolos en cualquier posición del mismo, o eliminarlos cuando no nos resultan útiles. Es así que es muy difícil que un escritorio se vea igual a otro, o incluso el mismo escritorio puede verse de diversas maneras, de acuerdo a los íconos que hayamos quitado, agregado o a la distribución que le hayamos dado.
Además, el escritorio es personalizable en cuanto a su apariencia gráfica, pudiendo seleccionarse cualquier imagen como fondo.
